Como parte del PRC, se desarrolla el Programa de Participación de la Población Local en el Monitoreo y Manejo Socio - Ambiental, el cual define iniciar acciones conducentes a dar una participación efectiva de la población local, en el cumplimiento de las normas socio-ambientales del proyecto, y en los procesos de control y evaluación de los cambios producidos en su entorno ambiental y social, por efecto de las actividades que se vienen desarrollando en el proceso de transporte del gas, cuyo ducto cruza los terrenos de algunas poblaciones indígenas amazónicas y de asentamientos rurales de migrantes andinos asentados en dicha área.

Asimismo, el Programa define cumplir cuatro objetivos conducentes a: mejorar el entendimiento de los impactos actuales por parte de las comunidades; generar un sentimiento de asociación o de mutua responsabilidad entre la compañía y las comunidades locales en el manejo de los impactos socio-ambientales; mejorar la percepción de la responsabilidad social de la empresa; y mejorar el rendimiento del manejo social.

Es así que la Fundación Peruana para la Conservación de la Naturaleza – PRO NATURALEZA, diseña y elabora un Plan de Monitoreo Ambiental - Social Comunitario (PMAC), específicamente para la zona del Alto Urubamba (Selva 2), la cual toma como referente la experiencia que se viene ejecutando desde el año 2002 en el área del Bajo Urubamba (Lote 88), diseñado bajo una visión integral, que entiende al monitoreo como un proceso dinámico y de reflexión.

Tomando como base el desarrollo de éste Plan, la presente propuesta plantea desarrollar un proceso de participación local organizada, tanto de comunidades nativas como de colonos en el ámbito del denominado “Alto Urubamba o Selva 2” (entre el Km 60 y 170 de la línea del gasoducto), en actividades de monitoreo, control y previsión de alteraciones ambientales y sociales que se presenten dentro del área de influencia directa.

La participación comunitaria permitirá verificar y validar los resultados del Programa de Monitoreo Ambiental desde la perspectiva de la población local, enfocando el real impacto de las operaciones del proyecto sobre la vida de la gente y su entorno natural. Dicha iniciativa -por ahora- es la única que garantiza a las comunidades nativas, la transparencia del manejo ambiental de las empresas en las operaciones de extracción, procesamiento y transporte de gas natural del Proyecto Camisea; además, ésta misma viene constituyéndose en un factor relevante para el desarrollo de relaciones armoniosas y de mutua confianza entre los involucrados en la explotación del yacimiento gasífero, y la población local.

El desarrollo de la propuesta contribuirá a verificar los efectos ocasionados por las operaciones de transporte del gas de Camisea a través de la participación de la población local, para así garantizar el respeto a sus comunidades, intereses y al medio ambiente. El PMAC plantea un modelo que busca fortalecer las capacidades de las comunidades para conservar los recursos naturales y contribuir a mejorar su calidad de vida, con la realización de acciones de monitoreo, control y vigilancia sobre incidentes y problemas ambientales y sociales que se presenten a lo largo de la ruta de los ductos del gas en la zona de selva.

La presente propuesta, en cuanto a sus alcances y diseño, recoge algunos elementos y planteamientos definidos por el PMAC – Bajo Urubamba, y de la empresa TGP; identificándose cinco programas:

  1. Programa de Organización para el Monitoreo.
  2. Programa de Capacitación.
  3. Programa de Monitoreo y Vigilancia Comunitaria.
  4. Programa de Sistematización, Documentación y Comunicación Interna.
  5. Programa de Difusión y Divulgación.
Esta propuesta solo tendrá éxito en la medida que los actores involucrados tengan una participación activa y comprometida, que puedan entender que así como el desarrollo y explotación de nuestros recursos brindan beneficios al país, éstos pueden producir cambios moderados y hasta severos; y en todo este proceso las poblaciones locales tengan la capacidad de vigilar y acompañar las acciones, que puedan entender y comunicar estos cambios, siendo conscientes que los impactos negativos deben mitigarse a su mínima expresión y que los aspectos positivos se puedan potencializar al máximo.